El Sanedrín francés convocado por Napoleón

El 22 de enero de 1807/ 13 de Shvat de 5567, Napoleón creó el Sanedrín francés, una estructura comunal judía aprobada por el Estado.

El 6 de octubre de 1806, un organismo designado por Napoleón y conocido como la asamblea de notables judíos invitó a los miembros de las comunidades judías de Europa a participar en un “sanedrín”. El término, que se remonta a la época de la dominación romana, se refería originalmente al tribunal judío supremo de Jerusalem, llamado Gran Sanedrín.

El Sanedrín francés se sentaba en semicírculo, siguiendo la costumbre del Sanedrín de Jerusalem que servía de tribunal supremo judío en los tiempos del Templo Sagrado.

El Sanedrín francés se reunió en París el 9 de febrero de 1807, encargado de adaptar los estatutos civiles franceses que afectaban a la vida secular de los judíos dentro del Estado napoleónico.

El Sanedrín francés fue una asamblea de 71 miembros de la comunidad judía convocada en París a petición de Napoleón. El objetivo de esta asamblea era convertir las respuestas “seculares” dadas por la Asamblea de Notables Judíos a las preguntas que les planteaba el gobierno en decisiones doctrinales, que serían vinculantes para los judíos desde el punto de vista religioso, redactándolas como preceptos basados en la Torá y la halajá.

Previamente, el 6 de octubre de 1806, la Asamblea de Notables Judíos envió un manifiesto a las comunidades judías de Europa, invitándolas -en términos vagos- a participar en las actividades de “resurgimiento” y “libertad” que Napoleón estaba preparando a través del Sanedrín en beneficio del pueblo judío.

La respuesta del judaísmo europeo a este manifiesto fue sumamente pobre. El Sanedrín estaba constituido por dos tercios de rabinos y un tercio de laicos (algunos de los rabinos y todos los laicos habían sido miembros de la Asamblea de Notables Judíos), todos del Imperio Francés y del “Reino de Italia”. David Sinzheim de Estrasburgo, una de las eminentes autoridades halájicas de la época, fue nombrado presidente.

Los nueve reglamentos emitidos por el Sanedrín fueron confirmados en ocho solemnes y magníficas sesiones. El preámbulo doctrinal de los reglamentos establece que la religión judía comprende tanto los preceptos religiosos que son eternos, como los preceptos políticos que no tuvieron más validez desde el momento en que la judería dejó de ser una nación.

El reglamento establece que:

La poligamia está prohibida entre los judíos; (2-3) el acta judía de divorcio o de matrimonio religioso no tiene validez a menos que haya sido precedido por un acto civil, y los matrimonios mixtos son obligatorios para los judíos civilmente (pero no religiosamente); (4-5-6) los judíos de cada país deben tratar a sus ciudadanos como a sus propios hermanos según las reglas universalistas de conducta moral, y los judíos que se han convertido en ciudadanos de un Estado deben considerar a ese país como su patria; (7-8-9) los judíos deben ejercer profesiones útiles, y la toma de intereses tanto de judíos como de gentiles estará sujeta a las leyes del país.

A primera vista, parecería que los redactores del reglamento subordinaron la ley judía a la del Estado, pero en realidad no socavaron los principios halájicos. Sólo en las generaciones posteriores la declaración de la “separación de lo político y lo religioso en el judaísmo” se convirtió en una cuestión de principios entre ciertos círculos judíos que se asimilaron en el Estado moderno.

A pesar de estas libertades, en 1808 se aprobaron medidas antijudías: Napoleón declaró anuladas todas las deudas con los judíos, lo que provocó la casi ruina de la comunidad judía. También se impusieron restricciones sobre los lugares donde podían vivir los judíos, en un esfuerzo por asimilarlos a la sociedad francesa. Las invectivas llegaron a su punto álgido en la década de 1940, cuando el régimen francés de Vichy tomó la iniciativa de acorralar y entregar a 61.000 judíos a los nazis.

BIBLIOGRAFÍA

D. Tama, Collection des procès-verbaux et décisions du Grand-Sanhédrin (París, 1807); ídem, Transactions of the Parisian Sanhédrim (Londres, 1807); A.-E. Halphen (ed.), Recueil des lois, décrets et ordonnances concernant les Israélites (1851), 20-34; R. Anchel, Napoléon et les Juifs (1928); F. Pietri, Napoléon et les Israélites (1965), 84-115; B. Mevorah (ed.), Napoleon u-Tekufato (1968), 77-132.

Fuente: Enciclopedia Judaica. 2008 The Gale Group. Todos los derechos reservados.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *